12 Uvas

Actualizado: 26 ene

Pon todo lo que hagas en manos del Señor, y tus planes tendrán éxito.

Proverbios 16:3 NTV



Quiero ser alguien más carismático. Honestamente, esa idea ya ha venido rondando en mi cabeza, tanto así que he decidido hacer de ella un propósito para este nuevo año. Es que algo dentro de mí me dice que este año será diferente para bien, y no creas que solo lo digo porque hay mundial de fútbol, sino porque siento que es el momento perfecto para cumplir muchas cosas. Quizás tú también te sientas así, incluso tal vez tengas escritos o al menos en mente tus propósitos para este segundo año de la década. En mi opinión, proponerse nuevos objetivos cada año es una costumbre muy buena. Por supuesto que es importante y positivo que nos planteemos metas más grandes y retadoras que nos permitan vivir nuevas experiencias y aporten a nuestro crecimiento personal.


Hace poco salí con mi mamá y mi hermano, cuando estábamos en la estación de buses un muchacho se acercó para pedir un poco de dinero para completar para su pasaje de bus y así dirigirse a otra ciudad. Él era bastante conversador y era más o menos de mi edad. De repente comenzamos a hablar y pude conocer más de su historia. Resulta que le gustaba viajar, abiertamente me contó que su filosofía era la de vivir en el momento sin pensar casi en el futuro. Básicamente, él vivía del día a día, su misión era conocer el mundo y según él “vivir al límite”. Desde mi punto de vista, visitar nuevos lugares y aventurarse a salir de la zona de confort está bien, el problema surge en la forma como esto se hace. A medida que más platicaba con él me daba cuenta de que moraba sin un rumbo fijo, algo que me hizo sentir un poco triste porque por la forma como se expresaba, a decir verdad, me parecía una persona inteligente. Él me expresó que quería hacer de todo, pero por lo que pude percibir, en realidad no estaba haciendo mucho por la clase de decisiones que tomaba en su vida, ya que se notaba que no vivía con un propósito claro, solo existir basado en deseos espontáneos. Por mi parte yo le di mi opinión y un consejo.


Esa experiencia me hizo reflexionar sobre los propósitos de año nuevo. Muchas veces las personas se plantean hacer muchísimas cosas. Sin embargo, al no tener bases claras y no elaborar planes con estrategias, al final del año terminan frustradas porque alcanzaron pocas o ninguna de las metas establecidas. Por esta razón, me gustaría compartirte cuales son los dos aspectos más importantes en los que deberías trabajar si de verdad quieres prosperar en tus objetivos y crecer personalmente.


Vivir al lado de nuestro Papá

Tener una relación sana con Dios es primordial para que nuestra vida prospere en todos los aspectos. Dios quiere lo mejor para nosotros, quiere que lo incluyamos en todo lo que hagamos, quiere que invirtamos tiempo de calidad en conocerlo día a día. Una vida con Dios está llena de infinitas bondades, la sabiduría que Él nos da nos permite tomar decisiones acertadas. Además, Dios nos abre grandes oportunidades que nunca hubiéramos imaginado, así como también nos llena de amor y nos protege de la maldad. Su hijo Jesús tiene el deseo de ser nuestro amigo. Jesús está ahí para escucharnos. En serio, cualquier cosa que nos preocupe o cualquier situación en la que nos sintamos sin ánimo, Jesús estará ahí para apoyarnos y darnos paz. Por estas cosas que te he mencionado y muchísimas otras más, cultivar una relación cercana con Dios es de vital importancia, la cual por medio de Jesucristo, quien es el que nos acerca al Padre, nuestra vida se renueva para bien increíblemente.

La decisión de vivir al lado del Padre es un paso gigante y necesario, este año Dios está deseoso porque te acerques a Él. Cuando lo buscas, Dios no te mira con ojos de odio, por el contrario, Él te mira con gran amor y alegría.



Love yourself

El amor propio es otra de las bases para alcanzar nuestros objetivos. Comprender nuestras fortalezas y debilidades, valorar nuestro tiempo, entender que merecemos ser respetados y respetarnos a nosotros mismos hace parte de este pilar. Por otro lado, no debe confundirse ser egoístas con cultivar el amor propio, una cosa es pensar exclusivamente en el beneficio personal y otra saber valorarse como persona.


Amarse a uno mismo incluye esforzarse en mantener buenos hábitos en pos de cuidar la salud física y mental. Hay que entender que nadie puede lograr las metas por uno, que somos nosotros quienes tomamos las decisiones y salir adelante depende de la disposición que tengamos. Cabe destacar que para esto se hace necesaria la ayuda de Dios, si pensamos en dejarlo de lado seguramente no avanzaremos mucho en el proceso, que a decir verdad, es bastante complejo.


En conclusión, es el momento perfecto para empezar a trabajar en estos dos aspectos que constituyen una base realmente sólida. Prontamente, la senda de la victoria no será más una fantasía sino una completa realidad. Dar el primer paso es lo que debes hacer, preocúpate por empezar con lo más sencillo que puede ser leer un versículo y reflexionar sobre qué quiere decirte. Invierte tu tiempo en valorar tu ser, trata de tener una buena actitud, sonríe y agradece por las cosas que tienes. ¡No esperes más tiempo, empieza a trabajar en ti ahora!🌱



Si te gustó el mensaje, te agradezco mucho si lo compartes y me dejas tu like. Me encantaría leer tus pensamientos sobre este tema abajo en los comentarios. Te deseo una buena semana, ¡nos vemos! ❤

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